Campaña Militar y Policial  Agamenón II,

 para contrarrestar al Clan del Golfo

Por Jefatura de Estado Mayor de Operaciones Ejército Nacional

Pasar el mouse por la imagen

Desde el 1º de junio de 2017, el Ejército se unió con la Armada Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana a la Operación Agamenón II, que desde 2015 lideraba la Policía Nacional contra el grupo armado organizado (GAO) Clan del Golfo; lo que permitió potencializar los objetivos establecidos en la operación Agamenón I, considerada como una de las más importantes en la historia de Colombia contra la banda criminal más grande del país.

 

La Operación Agamenón II hasta la fecha ha logrado materializar el cumplimiento de los objetivos en contra de este grupo armado organizado con las continuas capturas de sus miembros, la incautación de drogas y la recuperación de zonas que estaban siendo controladas, como el Urabá antioqueño, lo que ha permitido evidenciar su considerable debilitamiento  en los últimos meses.

 

En este momento, se cuenta con presencia militar y se realizan constantes operaciones simultáneas en los departamentos de Córdoba, Chocó, norte de Antioquia, Norte de Santander, sur de Bolívar, Nariño, Meta y Guaviare.

 

Y es que contrarrestar al Clan del Golfo, liderado por Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, uno de los hombres más buscados en el país, se ha convertido en una prioridad, debido a que este grupo armado organizado controla más de la mitad de la droga que sale de Colombia, cuenta con alrededor de 1500 hombres y es considerado el cartel narcotraficante más grande de Sudamérica. Además, sus integrantes realizan asesinatos selectivos y prácticas macabras, como las llamadas «casas de piques» donde asesinan, descuartizan y luego desaparecen a personas.

 

En consecuencia, este 2018 la Fuerza Pública inició dando grandes resultados, como la neutralización de Félix Ibargüen Valencia, alias Cobra 5, en el municipio de Riosucio, Chocó. Alias Cobra 5 sería cabecilla de la subestructura Roberto Vargas Gutiérrez, y responsable de intimidar a las poblaciones de Chocó. Adicionalmente, se capturó a un integrante de su anillo de seguridad, se incautaron dos ametralladoras, fusiles, pistolas y un gran laboratorio, asimismo, de manera simultánea, en el departamento de Magdalena se logró la incautación de más de dos toneladas de cocaína.

De igual forma, el año 2017 finalizó con excelentes resultados, entre estos, más de 112 capturas, de las cuales se destaca la del principal hombre de la estructura entre el sur de Bolívar y Magdalena, y la del hombre que participó activamente en el paro minero de Segovia, Antioquia, alias Lucas. La incautación de abundante material de guerra y comunicaciones y la neutralización de alias Gavilán, segundo al mando de esta banda criminal, el 31 de agosto del 2017.

 

Uno de los mayores golpes que ha dado esta campaña militar en materia de narcotráfico fue la incautación de 12 toneladas de cocaína en el Urabá antioqueño. «El valor estimado de esta incautación es superior a los 360 millones de dólares al precio del mercado en Estados Unidos. Este kilo de cocaína aquí vale 1500 dólares. En el mercado norteamericano cuesta 30.000 dólares», afirmó el presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien dio la noticia el 8 de noviembre del año pasado.

 

Desde que se inició la Campaña Militar y Policial Agamenón II la afectación a la estructura o componente armado ha sido de un 22,6 %, pasando de 1958 hombres en armas en el 2017 a 1515 en febrero de 2018.

 

Actualmente, las Fuerzas Militares y de Policía han unido esfuerzos para logar la captura del máximo cabecilla del Clan del Golfo, alias Otoniel, quien por las constantes operaciones en su contra y el debilitamiento de su estructura envió, junto a sus dos hombres más importantes, un mensaje al Gobierno en septiembre de 2017, en el que expresó el deseo de negociar su entrega. Sin embargo, se descartó una negociación política como se hizo con la guerrilla de las Farc.

 

De esta forma, Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Policía continúan su lucha para evitar que estos grupos armados organizados desestabilicen la tranquilidad de los colombianos.

 

  •