Guerra de Corea, el punto de inicio de la

 «americanización» del Ejército Nacional

Por ST Leonardo Cisneros Rincón

Oficial Historia Militar Centro de Estudios Históricos del Ejército

Historiador Pontificia Universidad Javeriana.

El 25 de junio de 1950 es una fecha que marcó un antes y un después en la historia del Ejército Nacional. Ajeno de nuestra geografía, en el entonces Lejano Oriente se presentó el primer conflicto armado entre el bloque capitalista, liderado por los Estados Unidos de América, y el bloque socialista, liderado por la Unión Soviética (Rusia), para dar inicio a la denominada «Guerra Fría». El presente artículo hará un esbozo práctico de lo que fue la guerra de Corea y del porqué de la participación de Colombia en este conflicto internacional.

 

El escenario de Asia–Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial significó para los Estados Unidos de América su mayor reto dentro del desarrollo del conflicto. Para ese momento el imperio japonés se desplegó por todo el Pacífico, invadiendo posesiones chinas, europeas y americanas, lo cual desencadenó que Estados Unidos ingresara el 7 de diciembre de 1941 en la Segunda Guerra Mundial, tras el ataque japonés a la flota de la Armada estadounidense, acantonada en la bahía de Pearl Harbor, en Hawái.

 

Luego de cuatro años de guerra se produjo la derrota japonesa a manos de los americanos; así, con las bombas atómicas, las posesiones japonesas se convirtieron en protectorados estadounidenses, como fue el caso de la península de Corea, la cual debido a su cercanía con China y posterior al triunfo en 1949 de la Revolución Comunista en ese país, rápidamente se dio el escenario de expansión del comunismo asiático, siendo el paralelo 38 el punto de frontera entre lo comunista y lo capitalista, lo que a su vez dividió al territorio coreano en dos Estados, la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte) y la República de Corea (Corea del Sur).

 

El 25 junio de 1950, las tropas de Corea del Norte, apoyadas militarmente por los soviéticos y los chinos, sobrepasan el paralelo 38, y vencen a las tropas de Corea del Sur en la batalla de Seúl, con lo cual reducen a los surcoreanos a la ciudad de Pusan (actual Busan), en el suroriente de la península. Ante este escenario, los Estados Unidos de América convocaron a un consejo de seguridad en la recién creada Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el fin de repeler la ofensiva norcoreana en la península. Esta incitativa recibió el aval del consejo y se autorizó la conformación de una fuerza expedicionaria multinacional compuesta por contingentes militares de diferentes países del mundo.

 

A finales del año 1950, El Ejército de los Estados Unidos, que anexionó a la fuerza expedicionaria a su estructura militar, recuperó la ciudad de Seúl, posición que consolidó seis meses después, tras la batalla Inchon (1951), en donde efectuó una operación militar conjunta entre Ejército, Armada y Fuerza Aérea, con la cual tomó por sorpresa a las tropas norcoreanas que se encontraban custodiando la bahía occidental del paralelo 38. A partir de este hecho se logró nuevamente la recuperación de esta frontera territorial para Corea del Sur, con un saldo de más de un millar de norcoreanos y chinos neutralizados. Esta fue la batalla más decisiva de la guerra.

Ante el avance triunfalista de la fuerza expedicionaria hacia Pyongyang, capital de Corea del Norte, el Gobierno chino envió a millones de soldados para equiparar la guerra, lo cual generó que la guerra se estancará sobre el paralelo 38 y se extendiera por dos años más hasta 1953, sin arrojar un claro vencedor. Ante tal situación, la Organización de las Naciones Unidas incentivó a los gobiernos de los Estados Unidos y la Unión Soviética para que cesaran el apoyo económico y militar de la guerra, haciendo que se firmará el 27 de julio de 1953, en la ciudad de Panmunjom, un armisticio entre los dos bandos, el cual dio por terminada la intervención extranjera en la península de Corea, y configuró las fronteras actuales entre Corea del Norte y Corea del Sur.

 

La participación de Colombia en la guerra de Corea se da en el marco de la alineación estratégica del país al bloque estadounidense, luego de su afiliación en la ciudad de Bogotá, el 30 de abril de 1948, a la Organización de los Estados Americanos (OEA). Eso determinó que se generaran lazos de cooperación entre los dos países durante la segunda mitad del siglo XX. En tal sentido, la guerra de Corea se constituyó en el primero de esos lazos.

 

Dos días después de la batalla de Seúl, el 27 de junio de 1950, el Gobierno de los Estados Unidos envió una carta al Gobierno colombiano, para solicitarle la participación militar de un destacamento naval y un batallón de infantería, para la conformación de la fuerza expedicionaria multinacional que se enviaría a afrontar la guerra de Corea. Esto con el fin de integrar política y militarmente a los países que recientemente se habían alineado al bloque americano.

 

Para aquellos tiempos el Ejército Nacional se encontraba formado y organizado bajo el modelo de la instrucción militar alemana, razón por la cual el gobierno de Estados Unidos tuvo que enviar una misión militar durante todo el segundo semestre del año 1950, para entrenar un batallón de infantería bajo el modelo de instrucción americana, lo que dio como resultado la activación el 27 de diciembre de 1950 del Batallón de Infantería Colombia, hecho a imagen y semejanza del Ejército de los Estados Unidos. Todo esto con el fin de poder integrarlo conceptualmente al estamento castrense americano durante el desarrollo de la guerra.

 

El Batallón de Infantería Colombia fue conformado por oficiales colombianos con buen dominio del idioma inglés, y durante el transcurso de la guerra fue agregado a la Séptima División de Infantería del Ejército norteamericano, en donde funcionó como una unidad militar americana más.  Dentro del conflicto, el Batallón tuvo la misión de vigilar el avance y retroceso de posiciones sobre el paralelo 38. Allí  tuvo participaciones destacadas en las operaciones militares Nómada y Climber. Al término de la guerra en 1953, el Batallón retorno al país dejando en la formación militar de los oficiales colombianos participantes en la guerra, (que más tarde serían comandantes de la Fuerza), los conceptos básicos esenciales de la doctrina militar americana, conceptos como la organización de las secciones de los estados y  planas mayores  de las unidades o los ciclos de instrucción y entrenamiento, que se verían reflejados en el cambio organizacional y doctrinal que tuvo el Ejército colombiano a partir de la segunda mitad del siglo XX.