La Independencia:

Camino hacia un ejército republicano

Por ST Leonardo Cisneros Rincón

Oficial Historia Militar Centro de Estudios Históricos del Ejército

Historiador Pontificia Universidad Javeriana

El 20 de julio de 1810 abrió la puerta a un camino que hoy día transitamos, el de la vida republicana, la conformación de la Junta de Gobierno de Santa Fe, que depuso a la autoridad virreinal aquel día, y supuso el inicio de una nueva etapa en la existencia de todas las esferas de la sociedad, entre ellas, la militar . El presente artículo hará un breve esbozo de la consolidación republicana que experimentó el Ejército entre los años de 1810 a 1824.

 

El Ejército Nacional tiene su origen el 23 de julio de 1810, a partir del Batallón de Voluntarios de la Guardia Nacional, organismo castrense destinado a la defensa de los intereses republicanos bajo los cuales fue edificado el Estado el 20 de julio de 1810.  A los pocos meses de consolidación, el 28 de marzo de 1811, el Ejército de la República tuvo su primera prueba de fuego en la batalla del Bajo Palacé, de la cual salió victorioso tras derrotar en la ciudad de Popayán al Ejército realista. Es importante destacar que no todas las provincias de la entonces Nueva Granada fueron afines a los ideales republicanos. Algunas provincias, como las de Santa Marta y San Juan de Pasto se mantuvieron fieles a la corona española. Entre los años de 1812 a 1813 se presentó la división del republicanismo granadino por la manera de gobernar el territorio, lo cual desembocó en la creación de dos Estados paralelos: Las Provincias Unidas de la Nueva Granada, de sistema federal, y el Estado Libre de Cundinamarca, de sistema central, los cuales debido a sus diferencias ideológicas entraron en guerra, dando inicio a la primera guerra civil, que se saldó con el triunfo y reconocimiento del Estado de Cundinamarca por parte de las Provincias Unidas, luego de la derrota en la batalla de San Victorino, el 9 de enero de 1813.

 

A partir de este momento, ambos Estados procuraron la independencia de las provincias que aún se encontraban bajo el gobierno monárquico, es así como se realizan dos campañas militares paralelas por parte de las Provincias Unidas: se realiza la Campaña Admirable, que liberó el norte del territorio nacional y emprendió acciones militares en Venezuela, las cuales no lograron los objetivos deseados con la derrota en la batalla de San Mateo, el 25 de marzo de 1814. Y, por parte del Estado Libre de Cundinamarca se realizó la Campaña Militar del Sur, que logró liberar las provincias del sur hasta llegar a la ciudad de San Juan de Pasto, donde el 10 de mayo de 1814, tras la batalla de los Ejidos de Pasto, encontró su frustración con la captura del general Antonio Nariño por parte de los realistas. El 12 de diciembre de 1814, el Ejército de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, proveniente de Venezuela, bajo el mando de general Simón Bolívar, sometió al Estado Libre de Cundinamarca, anexándolo a la Unión.

 

En agosto de 1815, el arribo de las tropas monárquicas a Cartagena, al mando del capitán general Pablo Morillo, proveniente de España, estimuló a las facciones realistas existentes en Pasto y Venezuela para que iniciaran acciones militares en contra de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Así, el 22 de febrero de 1816, las tropas realistas que venían de Venezuela derrotaron en la provincia del Socorro (Santander) al Ejército granadino en la batalla de Cachirí, con lo cual lograron la reconquista del nororiente y centro del territorio; entonces, las tropas granadinas sobrevivientes, al mando del entonces coronel Francisco de Paula Santander, se refugiaron en la provincia de Casanare. Por su parte, el 29 de junio de 1816, las tropas monárquicas que salieron de la provincia de Pasto derrotaron en cercanías de Popayán al Ejército Patriota en la batalla de la Cuchilla del Tambo, con esto consiguieron la anexión al régimen monárquico de las provincias granadinas del suroccidente y el noroccidente. Los restos del Ejército granadino se refugiaron en Casanare dónde se reencontraron con las tropas comandadas por el coronel Santander.

 

A partir de este momento la causa republicana se limitó a la provincia de Casanare, la cual se convirtió en el cuartel general del Ejército desde 1817 hasta 1819.  El 15 de febrero de 1819, se realizó el Congreso de Angostura en Venezuela, el cual ratificó la anexión de las tropas de las Provincias Unidas al proyecto panhispánico del Estado Republicano de Colombia, ‘Tierra de Colón’, promovido por el general venezolano Simón Bolívar, cuyo objetivo era liberar a Sudamérica del régimen español y generar la construcción de un estado libre y democrático. El 12 de junio de 1819, el general Simón Bolívar arribó a Arauca con un Ejército conformado por llaneros venezolanos y legionarios británicos, que se fusionó con el Ejército granadino del Casanare. De esta manera, emprendió la Campaña Libertadora de la Nueva Granada, que consiguió su objetivo principal: capturar la capital del virreinato al derrotar a la Tercera División del Ejército Realista, tras las batallas del Pantano de Vargas, el 25 de julio de 1819, y del Puente de Boyacá, el 7 de agosto de 1819, con lo cual consolidó el poder central del republicanismo, que posteriormente daría con la liberación de las provincias de Antioquía, el 12 de febrero de 1820, con la batalla de Chorros Blancos,  y de la provincia de Santa Marta, el 10 de noviembre de 1820, con la batalla de Ciénaga, con lo cual quedó consolidado el norte y centro de la Nueva Granada.

A partir de este momento, el Ejército cumplió un rol internacional que permitió que en otros lugares de Sudamérica se consolidaran los ideales republicanos, empezando por Venezuela, el 24 de junio de 1821, donde se logró la independencia tras la batalla de Carabobo, lo cual permitió que ese territorio se fusionará oficialmente el 30 de agosto de 1821 con la Nueva Granada, bajo la Constitución de Cúcuta, dando inicio formal a la República de Colombia.

 

El 7 de abril de 1822, se consiguió obtener el control militar de la ruta que conducía hacia el Ecuador, con la batalla de Bomboná, y el 24 de mayo de ese mismo año, se logró la liberación y anexión de la provincia de Quito a la República de Colombia, luego de la batalla de Pichincha. Después de la consolidación republicana del norte de Sudamérica, se realizó el pacto militar entre el general Simón Bolívar y el general argentino José de San Martín, para derrocar el poder realista en el Virreinato del Perú, lo que desembocó en la campaña militar de liberación del Perú, con las batallas de Junín, el 6 de agosto de 1824, y de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, batallas que otorgaron la independencia a las nacientes repúblicas de Bolivia y el Perú.