Referencias

 

Centro de Estudios Históricos del Ejército. (2015). Fuerza de Tarea Conjunta Omega, Las Farc: de la guerra de movimientos a su punto de inflexión. Bogotá: Planeta.

 

Ministerio de Defensa Nacional. (2012). Memorias al Congreso 2011-2012. Bogotá.

 

Ospina-Ovalle, C. (2014). Los años en que Colombia recuperó la esperanza. Medellín: Editorial Universidad Pontificia Bolivariana.

 

 

PLAN DE GUERRA

ESPADA DE HONOR

Por Valeria Rodríguez Ardila, asesora política.

Centro De Estudios Históricos del Ejército

El Ejército a lo largo del conflicto armado ha contado con el desarrollo de diferentes planes de guerra, cada uno de ellos focalizado en combatir las diferentes dinámicas y amenazas de los grupos armados ilegales en diversos contextos y escenarios. Para el caso de las Farc, el Ejército desde principios del 2003 llevó a cabo en Cundinamarca una ofensiva militar como parte inicial del Plan Patriota, con la Operación Libertad I, y una segunda fase enfocada en atacar a este grupo insurgente desde su retaguardia estratégica. La campaña militar aplicada para ese entonces, como continuación del Plan Patriota, fue la JM, la cual operó hasta finales del 2005.

 

Esta campaña fue un éxito, debido a la ofensiva sostenida en diferentes zonas del país. Así mismo, el establecimiento de las operaciones conjuntas y coordinadas permitió arrojar resultados operacionales mucho más evidentes y efectivos, que llevaron a sentar una ofensiva sin precedentes en la historia de las Fuerzas Militares. Esto significó la desarticulación de cuadrillas, compañías y bloques, lo que marcaba un punto de inflexión para las Farc en las dinámicas del conflicto armado interno.

 

Posterior a esta campaña y con el fin de ratificar los buenos resultados, el Ejército implementó en el 2006 el Plan de Campaña Consolidación, que buscaba restablecer la autoridad del Estado en todo el territorio nacional, a través del uso legítimo de la fuerza, para presionar a los grupos ilegales a negociar y eliminar el narcotráfico. Esto implicaba modernizar la Fuerza Pública y desarrollar la doctrina de acción integral1. En consecuencia, para el 2007, el plan pasó de ser de campaña a plan de guerra, infundido con el mismo fin, lo que resultó en grandes resultados en cuanto al mejoramiento del índice de percepción de seguridad del país. Este plan se llevó a cabo hasta el 2010, cuando fue sustituido por el Plan de Guerra Bicentenario2.

 

Transcurría el año 2010 en Colombia y el conflicto contra las Farc se libraba en las zonas de retaguardia estratégica de esta guerrilla, establecida en los departamentos de Caquetá, Guaviare y el suroccidente del Meta, lugares de injerencia de los bloques Sur y Oriental, donde se mantenían acorraladas gracias a la acción de las tropas del Ejército en sus campamentos madre. Así, se dio un viraje estratégico, gracias a los resultados del Plan Patriota y la Fuerza de Tarea   Conjunta Omega3, cuyas operaciones marcaron el punto de cambio y debilitamiento de esta guerrilla, considerada la más antigua en la historia del país y del conflicto armado interno. Los resultados de esta Fuerza de Tarea fueron parte de la ejecución de la doctrina conjunta de las Fuerzas Militares.

 

A su vez, las operaciones conjuntas, coordinadas e interagenciales resultaron ser muy efectivas en la lucha contra las Farc, ya que al establecer planes transversales para la Fuerza Pública, se permitió no solo el cumplimiento con el deber, bajo la protección de los Derechos Humanos y constitucionales, sino que también se garantizó la defensa de la soberanía y los intereses nacionales, siguiendo un enfoque ofensivo proyectado en una dinámica integral para derrotar la amenaza.

 

Las Fuerzas Militares y el Ejército se habían proyectado, junto con el Gobierno, en generar una política integral de seguridad y defensa que tuviera como objetivo alcanzar condiciones óptimas de seguridad para garantizar el progreso y la democracia en el país. Fue así como bajo estos parámetros se implementó la estrategia de erradicar de manera histórica la producción de cultivos ilícitos, desarticular los grupos ilegales mediante la acción integral, fortalecer la inteligencia militar, trabajar conjuntamente entre las FF. MM. y la Policía Nacional, y que todas las operaciones tuvieran y siguieran la normativa del respeto de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario4.

 

En este sentido, el Plan de Guerra Bicentenario daba de forma efectiva el declive de diferentes estructuras de las Farc, con lo que se demostraba que estaban ya en su punto para entrar en diálogos con el Gobierno colombiano. Por todo lo anterior, se resalta la labor de las FF. MM. al atacar de manera diferencial y mediante operaciones sostenidas a las estructuras del Bloque Oriental y Sur de las Farc —las más beligerantes en su momento—, las cuales no solo fueron afectadas en su aparato logístico en cuanto a la organización, en el momento de acabar con sus bases económicas primarias, sino que por primera vez sucedía que algunos cabecillas fundamentales fueran neutralizados en medio del combate5.

 

Así, a partir de la consigna institucional «Ética, Disciplina e Innovación» se implementó el concepto estratégico 2012-2014 de enfoque ofensivo, el cual dio nacimiento al Plan de Guerra Espada de Honor en el 2012. La finalidad de este Plan era «golpear y seguir debilitando a las diferentes organizaciones que se constituyen en amenazas a la seguridad de los colombianos, en particular los grupos armados al margen de la ley (Farc y Eln), las bandas criminales (Bacrim) y los grupos de crimen organizado y común que actúan principalmente en los centros urbanos del país»6.

 

De modo que el Plan de Guerra Espada de Honor se enfocó en desarticular por completo al enemigo y neutralizar su capacidad, romper los vínculos existentes entre ellos y la población civil, proteger la infraestructura económica de la Nación y mantener los logros obtenidos en materia de seguridad, es decir, no disminuir la ejecución sostenida de operaciones militares7. Todo esto mediante la defensa de las zonas que habían sido parte fundamental de la guerra contra las Farc y también con la reducción de su injerencia en estos departamentos, los cuales en el pasado no habían contado con la presencia de las instituciones estatales, lo que los dejaba relegados a la disposición de las Farc.

 

Así se empezaron a generar proyectos productivos que llevaban a una mayor presencia del Estado, y la labor de la Acción Integral del Ejército Nacional en todo este proceso de articulación pudo conseguir, por ejemplo, que jóvenes accedieran a la educación superior, lo que sin duda mostraba la integralidad del Plan de Guerra, en donde no solo se esperaba una victoria militar, sino también una reconstrucción del tejido social del país que estaba mayormente permeado por la violencia.

 

Finalmente, el Plan de Guerra Espada de Honor les permitió inicialmente a zonas vulnerables y afectadas por la violencia llegar a procesos de desarrollo que no se habían visto antes, así como una derrota estratégica a las Farc, con la ejecución de los planes de guerra Espada de Honor II y Espada de Honor III, por los cuales las Farc terminaron sentadas en la mesa de negociación con el Gobierno. Esto, por supuesto, fue la estocada final necesaria para acabar con este grupo armado ilegal.

 

1 Centro de Estudios Históricos del Ejército. (2015). Fuerza de Tarea Conjunta Omega, Las Farc: de la guerra de movimientos a su punto de inflexión. Bogotá: Planeta.

 

2 Centro de Estudios Históricos del Ejército. (2015). Fuerza de Tarea Conjunta Omega, Las Farc: de la guerra de movimientos a su punto de inflexión. Bogotá: Planeta.

 

3 Se entiende por Fuerza de Tarea Conjunta cuando un comando cuenta con componentes importantes de todas las Fuerzas, Ejército, Armada y Fuerza Aérea. (Ospina-Ovalle, 2014, p. 341)

 

4 Centro de Estudios Históricos del Ejército. (2015). Fuerza de Tarea Conjunta Omega, Las Farc: de la guerra de movimientos a su punto de inflexión. Bogotá: Planeta.

 

5 Alias Raúl Reyes (2008) Portavoz y asesor del Bloque Sur; Alias Iván Ríos (2008) jefe del Bloque Central; Alias Mono Jojoy (2010) jefe del Bloque Oriental; Alias Alfonso Cano (2011) comandante en Jefe de las FARC.

 

6 Ministerio de Defensa Nacional. (2012). Memorias al Congreso 2011-2012. Bogotá.

 

7 Centro de Estudios Históricos del Ejército. (2015). Fuerza de Tarea Conjunta Omega, Las Farc: de la guerra de movimientos a su punto de inflexión. Bogotá: Planeta.