Fuerzas Militares, promotoras del desarrollo,

la paz sostenible y la igualdad de género

Por Ana Güezmes García

Representante de ONU Mujeres en Colombia

Perfil

 

Ana Güezmes García se desempeña como representante de ONU Mujeres en Colombia desde octubre de 2017. Defensora de los derechos humanos de las mujeres, con más de 25 años de experiencia principalmente en América Latina y el Caribe. Ha colaborado con los países y en foros multilaterales para incluir la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres como elemento central de las políticas públicas, las estadísticas y los presupuestos para el desarrollo sostenible.

Ha ocupado cargos como representante de ONU Mujeres en México y directora subregional de ONU Mujeres para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana, entre los años 2010 y 2017.

La comunidad internacional ha reconocido que la participación de las mujeres es esencial para lograr una paz duradera. Las mujeres han demostrado ser agentes de cambio, y deberían tener la oportunidad de poder trabajar aún más en pos de este objetivo, incluyendo su plena participación en las Fuerzas Militares.

 

Han pasado 18 años desde la adopción de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la mujer, la paz y la seguridad. Esta resolución reflejó el reconocimiento de la interconexión entre la paz, el liderazgo y la plena participación de las mujeres. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reafirma este compromiso con su énfasis en la igualdad de género, y el respeto de los derechos humanos como requisitos para la paz y el desarrollo sostenible.

 

La agenda de Mujeres, Paz y Seguridad (MPS), sustentada en los acuerdos internacionales y las 8 resoluciones del Consejo de Seguridad que se inician con la resolución 1325 se centra en los derechos de las mujeres y la igualdad de género en las situaciones de conflicto y postconflicto. Primero, reconoce la necesidad de fortalecer la protección para mujeres y niñas en situaciones de conflicto y postconflicto: los retos en materia de seguridad muchas veces son muy diferentes para hombres y para mujeres y las necesidades y perspectivas específicas de seguridad de las mujeres se han descuidado durante demasiado tiempo. La Agenda enfatiza en que las mujeres y las niñas están particularmente expuestas a un mayor riesgo de violencia sexual, incluso en situación de posconflicto.

 

La segunda línea principal de la Agenda trata de la participación y liderazgo de las mujeres. Varias de las resoluciones hacen referencia específica a su participación en el sector de la seguridad. La Agenda reitera la participación igual y total en todas las etapas de los procesos de paz y empoderamiento de las mujeres, vincula explícitamente el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género para el mantenimiento de la paz y la seguridad, hace énfasis en la importancia de la participación de las mujeres en la prevención de conflictos y la mediación y solicita una estrategia para asegurar que el 50 % de contingentes militares y policiales sean mujeres.

 

Las mujeres son pilares indispensables para la construcción de una paz y seguridad efectiva. Su participación en el Sector Defensa es una parte esencial para garantizar un sector democrático y representativo. Los principios básicos de la gobernabilidad democrática y los derechos humanos requieren que las mujeres desempeñen un papel en la definición de riesgos de seguridad y protección, en la provisión de seguridad al Estado y la sociedad, y que tengan igual acceso a los servicios de la seguridad y en aspectos de monitoreo y evaluación.

 

En este sentido, también se reconoce cada vez más que la representación de las militares proporciona al Sector Defensa una mayor oportunidad para enfrentar desafíos comunes como la protección de civiles, la conciencia situacional y la comprensión de las necesidades de seguridad de los diferentes grupos de la población. Tanto la representación de las mujeres en las fuerzas como la integración completa de una perspectiva de género en las fases de implementación estratégica, operacional y táctica se consideran componentes importantes para la provisión de una respuesta integral. A medida que los militares llevan a cabo sus operaciones entre las poblaciones, la capacidad de ser accesible, comprender, interactuar y recabar información de toda la población brinda una ventaja operativa. Por lo general, las poblaciones locales perciben a las mujeres como fuerzas de paz más creíbles y accesibles. Se sabe que la colaboración con organizaciones locales de mujeres proporciona acceso a información importante para la toma de decisiones y se solicita a menudo al personal femenino que realice búsquedas corporales de mujeres. Una Fuerza Pública más representativa incluye aspectos de una representación más diversificada en términos de varios aspectos de identificación, como la edad, la etnia, la religión y la orientación sexual.

La reciente adopción de la Política Sectorial de Transversalización del Enfoque de Género para el Personal Uniformado de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional ha creado una base clave e importante para este camino hasta una representación y participación democrática en el Sector Defensa colombiano. El camino necesita trabajar para la igualdad de género hacia afuera como hacia adentro. Aspectos clave del trabajo interno incluyen fortalecer el reclutamiento, la promoción y la retención de las mujeres y eliminar las barreras sistemáticas a las prácticas discriminatorias sistémicas, incluido el confinamiento de las mujeres a roles y tareas tradicionales, condiciones de trabajo y empleo que inhiben su participación plena e igualitaria y la falta de acceso a las mujeres a rangos superiores dentro del sector. Estos cambios favorables además necesitan acompañamiento de los hombres. Los cambios requieren que se aumente la conciencia social acerca del rol y potencial de los hombres como aliados y cobeneficiarios de la agenda de igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y que los hombres en el Sector Defensa promuevan y defiendan normas, actitudes y comportamientos sociales favorables para prevenir la violencia contra las mujeres, así como que promuevan el empoderamiento de las mismas dentro y fuera del sector.

 

Es fundamental que las políticas pertinentes vayan acompañadas de recursos adecuados y de un sólido marco de monitoreo y evaluación que incluya datos desglosados. El acceso a datos desglosados ayuda a visualizar las perspectivas de seguridad específicas y las necesidades de las mujeres y otros grupos marginados. Un liderazgo fuerte y dedicado es la base para una integración exitosa de una perspectiva de género y, en consecuencia, para fortalecer la representación de las mujeres en el Ejército colombiano. Así mismo, es importante que el género debe integrarse firmemente en todos los documentos de orientación relevantes, incluidos los que guían la capacitación y educación militar.

 

Este importante trabajo tiene que seguir, puesto que todavía hay un largo camino por recorrer. ONU Mujeres está dispuesta a ayudar con este cambio, no solo porque es parte de nuestro mandato institucional dado desde el Consejo de Seguridad, sino porque va en línea de una sociedad más igualitaria donde hombres y mujeres, con y sin uniforme, tengan igualdad de acceso a oportunidades y porque representa el camino necesario hacía una paz sostenible para Colombia.

 

ONU Mujeres quiere expresar su interés de continuar cooperando para lograr este cambio.  La colaboración con la Mesa de Género y Seguridad entre la sociedad civil y el Sector Defensa es clave para fortalecer la atención y el entendimiento de las necesidades de seguridad de las mujeres. El desarrollo de otras acciones conjuntas en temas de interés recíproco, en el marco de los reglamentos internos y funciones del Sector Defensa es clave, especialmente para fortalecer las estrategias y acciones del Ejército Nacional en materia de empoderamiento de las mujeres y eliminación de todas las formas de discriminación y violencia contra ellas.

 

La participación de las mujeres es fundamental para la gobernanza democrática: Por unas Fuerzas Militares en  Colombia 50/50, demos el paso por la igualdad de género